Esta experta, que forma parte de la comisión de la Xunta para el estudio y desarrollo del Derecho Civil en Galicia, recuerda que el Tribunal Supremo ya ha creado jurisprudencia en este terreno. Helena Martínez defiende la «corresponsabilidad parental» como la actitud más beneficiosa para los hijos.

Helena Martínez lo tiene muy claro. En su opinión, existe un desconocimiento «muy grande» sobre la custodia compartida en España, «incluso se atreve a afirmar dentro del mundo jurídico, que es muy amplio». Este es, reflexiona, el motivo por el que hasta ahora se han concedido tan pocas medidas de este tipo, al menos hasta que el Tribunal Supremo ha creado jurisprudencia al respecto y la custodia individual de los hijos ha dejado de ser la primera opción. «Era lo que se había hecho siempre y supongo que resultaba más cómodo seguir esa línea: fines de semana alternos y la custodia para la madre», apunta esta profesora de Derecho Civil en la Universidad de Vigo, que forma parte de la Comisión Superior para el Estudio y Desarrollo del Derecho Civil en Galicia, un órgano consultivo de la Xunta en el que se ocupa específicamente de la custodia compartida y de las parejas de hecho.

Habla usted de desconocimiento, pero quizás también subyace un pensamiento anticuado sobre la familia y el cuidado de los hijos.

Desde luego. Mucha gente todavía piensa que las madres se ocupan mejor de los hijos que los padres. Eso también se extiende a quienes toman decisiones en los tribunales. Escuchas comentarios del tipo: «¿Para qué vamos a cambiar las cosas, si así han ido bien hasta ahora?» Pero yo, llegados a este punto, siempre intento darle la vuelta a la tortilla: ¿Qué pensaría o sentiría una mujer a la que, después de separarse le arrebatasen a sus hijos 26 días a la semana? ¿Por qué un hombre tiene entonces que conformarse con esta situación? ¿Y por qué los hijos tienen que llevar esa vida, con la maleta a cuestas en ocasiones a mediados de semana? Cuando lo planteas así muchos se dan cuenta de que su planteamiento no era el correcto. Y si les explicas, además, las diferentes maneras de ejercer esta custodia (por ejemplo, una semana cada uno y el punto de entrega o recogida el lunes por la mañana, en el colegio) ya lo ven de otra manera, más allá de las ideas predeterminadas que pudieran tener. La custodia compartida protege afectivamente a los hijos porque si pueden disfrutar al cincuenta por ciento de sus padres estos también tienen la oportunidad de ejercer sus derechos y deberes sobre ellos.

Es habitual escuchar, como crítica a la custodia compartida, que se trata de una argucia del padre para evitar la pensión de alimentos. O, dándole la vuelta: que las mujeres se niegan a este tipo de custodia porque así no recibirían la pensión de alimentos, ya que cada progenitor se haría cargo del gasto de los hijos a partes iguales.

Sí, es uno de los argumentos típicos en contra. Pero lo que la gente debe saber es que el tema de la pensión de alimentos, o de la compensatoria, o del uso de la vivienda, son estudiables caso a caso. De hecho, ya se están dando sentencias en las que el padre, con una situación económica, laboral o patrimonial peor que el de la madre es el que se queda con el derecho al uso de la vivienda familiar, aunque se trate de una custodia compartida. El juez establece un plazo de dos años, prorrogable, para analizar si esta situación ha cambiado. Pero eso de quedarte sin tu piso en los próximos 30 años se va a acabar.

Usted sostiene, además, que la custodia compartida elimina muchos de los conflictos que tras un divorcio provoca la custodia individual.

Hay tantos casos distintos como divorcios, pero te podría hacer una lista interminable de problemas que  surgen con la custodia individual en una pareja separada. Estos conflictos se reducen significativamente con la compartida, porque se les da a ambos los mismos derechos y se les piden idénticas obligaciones.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/extravoz/2015/05/10/sociedad-desconoce-realidad-custodia-compartida/00031431096775262669675.htm

Categorías: En positivo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *